Reseña Historica

primeras promociones6Las Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia, solicitadas por el Padre Luis Amigó y Ferrer, su fundador, por el Padre Capuchino, Eugenio de Carcagente, de la provincia de Valencia (España), llegaron a la Isla de San Andrés,  el 26 de mayo de 1927, donde fundaron el Colegio de la Sagrada Familia, iniciando el 6 de Junio con 28 niñas y recibiendo la aprobación oficial el 15 de mayo de 1928.

El Colegio de la Sagrada Familia, nace con el Decreto 1995 de 1926 cuando la Congregación Misionera de Valencia (España) encargó la tarea evangelizadora del catolicismo, en este Archipiélago, al Obispo de la Provincia, Monseñor LUÍS AMIGÓ Y FERRER.

A mediados de Abril de 1927 partieron desde Yarumal, Antioquia las seis primeras Hermanas: Madre Verónica (de San Juan) como Superiora, Sor Carolina (de Abejorral), Sor Vicenta María (de Medellín), Sor Eduviges (de San Andrés, Antioquia), Sor Virginia (de Jericó) y Sor Encarnación (de Yarumal).

Viajaron a caballo, en canoa, pasaron por Barranquilla, Cartagena, luego por el mar Caribe a bordo de la embarcación Mary V; llegando al puerto de San Andrés el 25 de Mayo de 1927. Se hospedaron en la casa de la señora Casamera Coe y comenzaron clases el 3 de Junio del mismo año en una casita de madera situada frente  a lo que es hoy el colegio Cajasai.

fotoEn 1926 por Decreto 1945 el gobierno de Colombia le encomienda a los Padres Capuchinos de la Congregación de Valencia España, la tarea evangelizadora del catolicismo en el Archipiélago. Monseñor Eugenio de Carcagente  gestionó ante el Obispo de la Provincia, Monseñor Luís Amigó y Ferrer, el envío de las Hermanas Terciarias Capuchinas a las Islas, quienes se encontraban en Yarumal, Antioquia.

Con motivo de la fundación del colegio, en febrero del año siguiente llegaron tres nuevas religiosas: Hna. Regina de San Andrés (Antioquia), Hna. Adelina (de la América), Hna. María de los Ángeles (de Sonsón).

Apenas contaban las Hermanas Terciarias Capuchinas con unos pocos días en la Isla cuando el Padre Eugenio de Carcagente, delineó y puso los cimientos del Colegio SAGRADA FAMILIA, destinado a la educación de la juventud femenina del Archipiélago.

Para cumplir con la labor pedagógica se dividieron en dos grupos, uno atendía en San Luís y el otro en North End, dedicándose a la enseñanza primaria de ambos sexos.

Dedificioespués de un año, el 15 de mayo de 1928 abrieron oficialmente las puertas del COLEGIO DE LA SAGRADA FAMILIA; siendo las 4:00 pm se reunieron: Reverendo Padre Eugenio de Carcagente, Superior Eclesiástico de la Misión Católica, Reverendo Padre Carlos de Orihuela, Cura Párroco encargado de la Educación, Don Jorge Tadeo Lozano, Intendente Nacional, Don Eduardo Staalman, Alcalde Municipal, Don Alberto Munévar Inspector de Educación, Don Sherman Ford como representante del Honorable Consejo y Don Manuel Palacios Corregidor de San Luís, con la presencia de todas las religiosas antes mencionadas. Para iniciar se entonó el Himno Nacional y a continuación el Padre Eugenio dirigió las palabras a los asistentes. Seguidamente el Señor intendente se levantó y con el rostro emocionado declaró INAGURADO EL COLEGIO DE LA SAGRADA FAMLIA, a nombre del gobierno de Colombia.

El Colegio ha tenido varias orientaciones según las exigencias socio-apostólicas del medio. Desde su fundación hasta 1947 se impartió enseñanza comercial; luego se orientó hacia la enseñanza pedagógica. En 1967 funcionó como Politécnico hasta 1974, de ahí en adelante se orientó hasta nuestros días como Bachillerato Académico.

En el año de 1969 se inicia la construcción del nuevo edificio gracias al celo y dinamismo de Monseñor Alfonso Robledo Mejía, Prefecto Apostólico.colegio viejo

A partir de esta fecha se ocupa la nueva y confortable edificación, la cual se han ido acondicionado según las necesidades de la época, con el gran apoyo de Monseñor Antonio Ferrándiz Morales.

El Colegio de la Sagrada Familia fue inicialmente para la educación femenina, a excepción de preescolar con el paso de los años, según las necesidades se abrió a recibir niños y jóvenes de ambos sexos.

Durante 87 años a orientado su quehacer educativo a la luz de la pedagogía Franciscana-Amigoniana, del amor que toma como soportes la persuasión y la prevención, y además ha cimentado su filosofía en la formación de la persona desde los componentes culturales de la Isla de San Andrés.